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  >> 2 EL PATRIMONIO RURAL >> DESARROLLO SOCIAL EN LAS ZONAS RURALES Versión para imprimir Escuchar artículo Metadata Patrocinadores Aumentar letra Disminuir letra  


EL HOMBRE Y EL MEDIO: CAMBIOS EN EL MUNDO RURAL

La interacción del hombre con el medio durante más de cinco siglos de historia ha ido conformando el paisaje que se muestra ante nosotros. Gavias, hornos de cal, antiguos asentamiento, molinos, huertas de cultivo abandonadas y una cubierta vegetal reducida son testigos, aún vivos, de los ciclos agrarios y demográficos del pasado.

La creación de un paisaje

Los primeros cambios en el medio comienzan en la etapa aborigen. Antes de la conquista la escasa población isleña se dedicaría a la ganadería y un poco menos a la agricultura, ya que las condiciones naturales de la isla (escasa lluvias y suelos) impedían el desarrollo de la misma. Nacerían los primeros asentamientos, como en zona arqueológica de la Cueva de Villaverde.

Más adelante, en el año 1405, Fuerteventura es conquistada por parte de Jean de Bethencourt. Es a partir de entonces cuando el hombre comienza a modificar y cambiar el medio que le rodea de una manera más notable. La necesidad de leña, el laboreo de tierras en sectores de pendiente y el sobrepastoreo fueron la principales causas. Desde entonces se comenzarían a consumir la escasa vegetación potencial y tierras de la localidad transformándose por completo el paisaje natural.

En el siglo XV la economía se basó en el cultivo del cereal, especialmente el trigo, en la ganadería (especialmente caprina) suelta y en las escasas labores artesanales manteniéndose así hasta el siglo XVIII.

Desde finales del siglo XVIII hasta el siglo XIX se desarrollaron algunos caseríos de la localidad a raíz de buenas cosechas, en contado años, de cereal y su exportación a otras islas. En el siglo XIX comienzan a llegar las primeras harinas y granos del extranjero a través de los puertos francos, hecho que pasa a constituir una debilidad crónica y estructural de la economía isleña. Con ello muchas las tierras de la localidad se comenzaron a abandonar.

Le siguió la barrilla escarchosa o yerba vidrio (Mesembryanthemum crystallinum) planta de suelos pobres y salitrosos que comienza a ser demanda en Europa y Norteamérica para su utilización como sosa cáustica en la industria textil. Más tarde fue el nopal (tunera o chumbera) en el siglo XIX y su parásito asociado, la grana o cochinilla. Ya en el siglo XX se desarrolla la agricultura de regadío con cultivos como la alfalfa y el tomate para la exportación.

La ganadería, siempre abundante, permanecería suelta y de ella se obtendría carne, leche, queso y manteca. La pesca ha sido una actividad fundamental en la alimentación de la población local, especialmente en periodos de sequía y hambrunas,  cuando los pescadores aprovechaban la riqueza de sus costas para pescar.

Durante el siglo XX la llegada del turismo supuso un cambio radical en la economía y sociedad local eliminando casi por completo el sistema agrario tradicional. La actividad agraria se centró en el cultivo tomate para la exportación y en otros cultivos como el calabacino, el pimiento, el pepino, los melones, etc. en pequeñas huertas para el consumo local. Se sumaron la industria de la cal y la pesca, esta última especialmente desarrollada en los núcleos de El Cotillo y Corralejo. Ahora los recursos se importan, en el interior la población aumenta (en densidad y número), disminuye la población activa que trabaja en el campo, a favor de los servicios, y la superficie cultivada se reduce.

Panorama actual

A día de hoy espacio rural presenta una diversidad de actividades productivas y de servicios. Se mejoran los servicios (sanidad, educación, las vías de comunicación, ocio, agroindustrias, etc.), y se construyen casas y hoteles para el turismo rural. Del mismo modo se mantienen tanto las actividades agropecuarias como las ganaderas, con su propio cultivo de forraje (millo, alfalfa), y se incorporan nuevos cultivos (aloe). Se recupera parte del patrimonio arquitectónico (gavias, molinos y molinas, etc.) creando en ellos museos donde poder conocer las costumbre y productos de la localidad y etnográfico (artesanía). Hay que sumar la creación de los E.N.P. que contribuyen a la mejora del medio natural y aquellos proyectos destinados a la florecimiento y desarrollo de medio rural llevados a cabo por el Cabildo de la isla a través de los Fondos Europeos Agrícola de Desarrollo Rural. (LEADER).

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